Santa Mária

Hotel Mirador

Presentación

La perdida de un ser querido es tan parecida a cuando te caes por primera vez y te raspas las rodillas, o eso me paso simultáneamente después de estrellarme por accidente con mi bicicleta al enterarme que mi abuela había muerto. Ella era una persona aventurera, como sacada de un cuento de fantasía. Ella y su pareja (mi abuelo) fueron dos biólogos apasionados y llenos de energía hasta que, por razones del corazón, ella se postró en cama y mi abuelo la siguió al no aguantar la soledad. Me pregunto, ¿de ellos habré sacado el espíritu aventurero? ¿Alguna vez te has preguntado si tus actitudes fueron heredadas de tus padres o abuelos?


Por mucho tiempo, familiares y amigos me dijeron que tenía mucho de mis ancestros porque siempre tomaba boletos de autobús a cualquier lugar de mi país o veía cualquier oportunidad para no estar en casa y esperar la llegada de la primavera en otro lugar. La verdad es que no lo sé. Sólo sé que, después de la muerte de mi abuela, heredé su cámara fotográfica con un millón de momentos que ella y el abuelo tuvieron. Por esto y por muchas cosas más, ahora escribo para compartir las historias que he vivido por México.

Continuar